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Miguel Guía

La Escultura Vivida Día a Día

Miguel Guía nace en Madrid un 29 de Octubre de 1960.

Viviendo desde niño el día a día en la empresa de reproducciones artísticas de su padre,  Miguel crece viendo siempre arte a su alrededor, observando trabajar y modelar a muchos escultores de distintos estilos, clásicos, impresionistas, Constructivistas,etc., además de aprender todas las técnicas de modelado, materiales y moldes. Inmerso en un entorno familiar en el que Miguel modela, pinta, diseña y donde todo confluye para que se desarrolle en él un espíritu creativo y una especial sensibilidad por la belleza en todas sus formas de expresión

Podemos apreciar en Miguel Guía diversas etapas en su evolución siempre integradora, en la que no se pierde la continuidad ni se descartan los logros anteriores sino que permanecen y siguen fructificando en paralelo con el desarrollo de nuevas formas de expresión.

Obra Actual

Su permanente inquietud y creatividad, alimentada por los medios y técnicas actuales de la información que vuelcan permanentemente sobre el artista un verdadero tsunami de inspiración, estímulos, ideas y nuevas posibilidades técnicas de diseño y ejecución, se va plasmando en la última época de Miguel Guía, en el momento actual, en plena madurez, en la materialización de una obra compleja y difícil de condicionar por un epígrafe concreto. Pues vemos cómo la forma definida, estampada y troquelada para siempre, ahora se fluidifica tal como diría Zygmunt Bauman , y queda liberada para manifestarse en multitud de lenguajes y vías expresivas que Miguel sabe utilizar en plenitud creativa para alcanzar la meta de todo arte : la búsqueda incesante de la Belleza.

Figuración Mágica

Ya en su madurez escúltorica nos sorprende con la obra  “Esencia de Juventud”  , ópera prima del conjunto  que después denominará como  la Serie Esencias. En ella  Miguel utiliza un lenguaje expresivo en el que partiendo de la realidad formal va substrayendo elementos y creando espacios que invitan al espectador a sentir la emoción de participar y tomar parte en el proceso creativo.

Miguel nos propone sentir así la magia de seguirle desde esa singularidad inicial que contiene el todo frente al vacío, a la eclosión de la materia y de la forma que el escultor proyecta abiertas al cambio y a la permanente transformación, sin dejar agotarse el impulso dinámico en una composición determinada y cerrada y manteniendo  vivo el  inicial aliento inspirador.

Realismo

Su primera etapa como escultor realista se inicia  en 1990 “ Calma y Silencio” y “Reflexión” son los primeros pasos de la Serie Realismo, con los que Miguel inicia el camino inverso al de su etapa anterior. Lo que antes se proponía como proyección hacia el espectador, dinámica y expansiva, ahora se torna introspectiva, intimista, dirigida al mundo de la reflexión, al de la forma contraída y serena

Figuración mágica y realismo dialogan así en el proceso creador de Miguel, tan influenciado por su admirado Antonio López, a modo de tesis y antítesis llamadas a ser una constante en las sucesivas etapas que el autor va cubriendo. Alternándose y a veces solapándose en el tiempo sin que una prevalezca definitivamente sobre la otra.

Abstracción cubista,

Los primeros pasos como escultor fueron cubistas; Gargallo, Lipchitz y Archipenko son los inspiradores en las creaciones de Miguel. La vanguardia del cubismo en escultura, en paralelo a la fuerte influencia que  Juan Gris y Pablo Picasso ejercen más específicamente desde la obra gráfica en esa forma de expresión , le mueven a crear una serie destacada de obras con las que trata y consigue responder al reto de crear en ese lenguaje. Entre ellas destacan la Armonía de Samotracia, el Caballo Cubista de Guernica, el Arlequín y la Menina.

En pintura navega en tres direcciones: Cubismo, Realismo e Impresionismo.

pintura-cubistaCubismo

Aunque el cubismo lo empezó con la escultura, muy pronto le interesó la parte pictórica del cubismo, después de ver una exposición en el Museo Reina Sofía de Madrid sobre Juan Gris, comienza a pintar   creando un estilo propio, un cubismo tridimensional, donde basado en sus esculturas, descompone los planos ya cubistas dotándoles de mas dimensiones a ojos del espectador, creando un espacio muy especial. Su primera obra “Arlequín cubista tridimensional” marca la línea perfectamente de lo que el artista nos quiere mostrar.

Realismo

Al artista siempre le ha gustado el realismo y en la pintura concretamente busca  llegar al espectador no solo con la reproducción real de una idea, sino traspasar la mirada del observador y que se sientan emocionados desde la pintura, una buena muestra es uno de sus primeros cuadros “Asomados a África” donde el artista transmite al observador que a través de la ventana se asoma al continente africano, su luz y sus gentes y a su vez esos niños se asoman a través de la misma ventana a nuestro mundo.

ImpresionismoImpresionismo

Dentro de la versatilidad artística de Miguel Guía, navega por un estilo impresionista muy particular, aunque se pueden reconocer dentro de sus obras sus otros estilos, sobre todo el realismo, no deja de ser el impresionismo una realidad que no depende tanto de la literalidad del trazo sino del efecto de la luz y las formas en nuestra retina y para ello usa el color con la fuerza necesaria para que sus cuadros reflejen esa otra realidad.

Su primer cuadro “Lloviendo en Nueva york” es una clara muestra de cómo el autor consigue con la   luz y el color un efecto muy cinematográfico y visual.

El taller del artista

Exposiciones

Colecciones privadas